Directorio Donde comer Restaurantes
Directorio
- Propietario
- admin
- Dirección
- C/ Valdeláguila, 3, Segovia, Segovia, España, 40001
- Teléfono
- 921 46 09 98
- Fax
- 921 46 09 98
- E-mail
- WEB
- http://conventodeminimos.com/
- Destacado
- No
- Visitas
- 174
El Convento de Mínimos no es sólo un restaurante de tres tenedores.
Ni tampoco una mera galería de arte. Es una obra de arte en sí mismo.
Explicar la trayectoria de este templo, recuperado de las ruinas, es
explicar parte de la historia de la ciudad en cuyo centro se ubica,
Segovia.
Levantado a finales del siglo XVI en la Plaza Mayor de la ciudad
castellano-leonesa, este monasterio barroco sirvió de morada a los
sobrios frailes Mínimos Franciscanos. Quiso el destino, y la
desamortización de Mendizábal, que la que fuera la
capilla de los frailes se transformara, a mediados del XIX, en el
Teatro Principal de Segovia. Cuando en 1917 se inauguró el actual
Teatro Juan Bravo, comenzó la decadencia del edificio: una parte se
destinó a viviendas y el teatro terminó siendo un garaje. Cumplida esta
etapa, sobrevino el abandono y la ruina. En los años 70 ya había caído
una bóveda y la cubierta sufría sus últimas deformaciones.
En estas condiciones, a finales de los 90, es cuando lo retoma el veterano hostelero Julián Herrero,
conocido por su experiencia al frente de La Taurina, del Hotel Puerta
de Segovia o de las bodegas Agejas. Para ello, se ha servido de un
nutrido grupo de profesionales y artistas vinculados a la ciudad, que
han dado lo mejor de sí mismos para rejuvenecer la iglesia sin que ésta
pierda su esencia.
Templo artístico y culinario
El resultado es un templo dedicado al arte y a la cocina donde
conviven tradición y modernidad. La primera de sus tres plantas la
ocupa el restaurante, con espacio para 150 comensales. Preside el
ábside un mural pop del galerista Nicolás Gless. Aparte, el único adorno del escenario es un piano de cola negro. Merece la pena destacar el arcángel restaurado por Graziano Panzieri y María García, que descubrieron los auténticos colores del interior de la iglesia.
En su paso de convento a teatro, el claustro de los Mínimos fue
transformado en palcos que hoy acogen la galería de arte, en la segunda
y tercera plantas del edificio, y que incluyen mesas desde donde
apreciar el panorama mientras se cena.
De la restauración del edificio se ha encargado el arquitecto Alberto García Gil.
Ha tenido especial cuidado en conservar la cúpula original, salvándola
capa a capa. La adornan las coloridas esculturas surrealistas de José María García Moro. Entre tanta creación, no se pueden pasar por alto las espectaculares vidrieras deconstruidas por Carlos Muñoz de Pablos, uno de los mejores vidrieristas del mundo. Los diseños metálicos son obra de Calixto Gómez.
Lo más increíble de todo es que disfrutar de una velada en el
Convento de Mínimos, que apenas tiene un mes de vida, no sale nada
caro. La carta incluye el tradicional menú segoviano y platos más
originales, como las popietas de lenguado y langostinos con refrito de
frutos secos, elaborados con productos de temporada por el cocinero Raimundo Sanz García.
Fátima Martín, El Confidencial Digital
|
|
|